Promesa 32 · Frente a las pruebas

Ante mis dudas
Promesa · Juan 20:27

Ante mis dudas

La duda no es lo contrario de la fe.

La duda no es lo contrario de la fe. Es su acompañante honesta. Tomás no mentía — simplemente no podía creer sin ver. Y Jesús no lo rechaza, no lo avergüenza, no lo expulsa del círculo de los discípulos. Le ofrece sus manos. Le dice: «Aquí estoy. Toca. Verifica.»

Esta escena dice algo importante: Dios no huye de tus preguntas. No se ofende por tus dudas. Las afronta contigo. No seas incrédulo no es una reprimenda — es una invitación a avanzar un paso más, apoyándote en lo que ya has visto. Y lo que has visto — aunque sea pequeño — es suficiente para dar ese paso.

«Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»

Juan 20:27

Ecos bíblicos
Juan 9:38 Y él dijo: Señor, creo; y le adoró.
Mateo 14:31 El Señor inmediatamente extendió la mano, y asió de él, diciéndole: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
Judas 1:23 Y a otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor.
Marcos 9.24 ¡Creo; ayuda mi incredulidad!
Salmo 34.8 Gustad, y ved que es bueno el Señor; dichoso el hombre que confía en él.