Enciendes las noticias y el mundo parece caos — guerras interminables, crisis climática, economías frágiles, democracias cansadas. La pregunta surge, sorda y persistente: ¿hay alguien aún al mando?
La Escritura no promete que todo va bien. Dice algo diferente: que el que midió los océanos todavía sostiene todo en su mano. El mundo es más frágil de lo que pensábamos, pero también más sostenido de lo que vemos. No eres responsable de enderezar la historia — solo tienes que confiar lo que está más allá de ti al que nunca ha sido desbordado. La paz no está en dominar las noticias: está en conocer al que está por encima de ellas.
«¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?»
Isaías 40:12